Ya saben cómo la cotidianedad engulle a los seres humanos . Y en época de crisis ( que recuerdo oír hablar de ello desde que tengo uso de los sentidos del oído y de la razón) se tiene que trabajar arduamente.
Sin embargo , estoy feliz de haber regresado a México y a mi Oaxaca incomparable, no dejo de gozar el cielo y los colores de México.
En momentos recuerdo como un lindo sueño la experiencia en China , y cuando reviso las imágenes que registré , vuelvo a sentir , sobre todo rememorando al Tíbet, la profundidad de un pueblo sabio y místico, como el México profundo.
A los que me han regañado de que pongo mucho texto y pocas imágenes , los complazco hoy.
Hé aquí otras imágenes del Tíbet.
Desde la provincia de Quinhai hasta la capital tibetana, durante mil kilómetros, la vía del tren está bardeada pára evitar el cruce de animales silvestres. Los rieles están sobre una elevación artificial del terreno ya que éste es muy difícil para la edificación de estructuras de cualquier tipo.Se tuvo que utilizar una tecnología única para hacer posible la llegada del tren.
Uno de los paisajes sobrecogedores de la meseta tibetana.
Niños a la orilla del lago Namtso ,disputando por la posesión de un billete. El lago es el más alto del mundo a 4,770 metros sobre el nivel del mar.
Un alto en el camino a 5,111 metros sobre el nivel del mar. Desde luego , este punto geográfico es un lugar sagrado para los buidstas tibetanos.
El lazo sin fin. Represente el movimiento infinito del universo y sus facetas brillante y oscura. Buen símbolo para cerrar esta serie de fotos.



